lunes 6 de julio de 2009

Send him away

Ayer tuve un día tan de mierda que no sé ni por dónde cogerlo. Lo cierto es que ni tengo ganas ni me siento muy capaz de hablar o siquiera escribir sobre ello: mi padre, que se cabreó enormemente el sábado al marcharme por la tarde a Madrid porque había quedado con mis amigos, se propuso hacerme el domingo un infierno, menos mal que no tenía ni idea de que a lo que fui a Madrid fue a ver el desfile del Orgullo, probablemente me descuartiza si lo llega a saber, ¿o sí que lo sabe?, ¿o al menos se lo imagina y por eso me trata así?, no lo sé, pero lo cierto es que ayer la idea se me pasó varias veces por la cabeza viendo cómo se comportó a lo largo del día, porque el machaque comenzó desde por la mañana temprano y sólo paró cuando por la tarde me fui a dar una vuelta. Cuando salí de casa el sábado ya había intuido que las cosas no me irían bien, sobre todo al marcharme disparado para abortar el interrogatorio tipo GESTAPO que se empezó a gestar duarante la comida, y eso fue, sin duda, lo que más lo cabreó: mi padre no soporta tener la sensación de que no controla la vida de quienes viven a su alrededor, aunque en ocasiones me parece que lo que no aguanta es que nadie de su entorno tengamos una vida. En principio me iba a haber quedado a dormir en Madrid, pero finalmente no lo hice, la verdad es que pensé que, viendo como estaba el ambiente, lo mejor sería volver y pasar la noche en casa, aunque en el camino de vuelta comencé a arrepentirme y cuando llegué, sobre 2:30 de la madrugada, estaba completamente acojonado temiendo lo que podría encontrarme al día siguiente o que incluso me hubiera esperado despierto para montarme el cisco en aquel mismo momento. Y ojalá fuera la única preocupación que me rondaba por la cabeza, pero es que el sábado fue un día complicado desde el principio y si me decidí a ir a Madrid fue porque me invitó mi amigo Moisés y para despejarme, pues entre rayaduras mentales varias había tenido que madrugar para hacerme un análisis que me mandó el médico el viernes -Y que se den prisa- me había dicho -diles a los del laboratorio que por favor a ver si pueden tenerlo el lunes sin falta-. ¡Toma ya! No soy una persona alarmista con las cosas de la salud ni nada hipocondríaco, tengo la suerte de no haberme puesto enfermo en años y sólo puedo quejarme de que el cardiólogo me da lata una vez cada seis meses y de la alergia en primavera, que con la vacuna desparece casi por completo, pero confieso que esto me ha hecho sentir muy intranquilo, sobre todo porque en principio el médico dijo que el asunto no corría ninguna prisa y que hasta que no estuviera de vacaciones no fuera a verlo y ahora de repente hay que tener los análisis ya y me ha mandado sin falta al especialista.
El día malo, al final, fue ayer domingo. A estas alturas debería estar acostumbrado a que mi padre me haga el vacío en casa, pero confieso que la situación me sigue superando, especialmente si ocurre, como ahora, cuando estamos sólo cuatro personas: mis padres, mi hermana Laura y yo. Que no me mire ni me hable sino para increparme e insultarme por períodos de tiempo indefinido no es raro, pero que no haga otra cosa sino degradarme, criticarme y convertirme en una basura en todas sus conversaciones es algo más raro, de hecho sólo ocurre cuando está verdaderamente enfadado e indignado por algo que haya hecho yo y para mí suele ser la señal de que es el momento de quitarse de en medio unos días. Ayer fue así: a mí no me hablaba, pero desde luego que se preocupaba de que pudiera escuchar bien desde mi habitación o desde donde estuviera yo todo lo que le iba gritando a mi madre sobre mí. Y bueno, generalmente ya estoy curado de espanto de oír sus disparates durante, una, dos, tres o las horas que haga falta, pero sería un mentiroso si dijera que no me afecta, no soy de piedra, y llego a un punto en que me desespero y me dan ganas de mandarlo todo a la mierda, gritar cuatro cosas y largarme y no volver. Hubo un momento en que empecé a oírle meterse conmigo y despreciarme por el hecho de que estaba limpiando las cristaleras de mi habitación y por haber limpiado dos días antes las celosías de las ventanas, y es que siempre es así, el argumento más absurdo es válido para convertirme, no sé de qué manera, en lo peor que les ha podido pasar como padres, las comparaciones con mi hermano Diego las paso por alto porque me resultan demasiado dolorosas.
Lo que yo más temía era la hora de la comida, porque si mi padre quiere puede convertirla en un auténtico suplicio, pero no, para ayer me tenía reservada otra cosa: cuando bajé a poner la mesa, algo que en casa hago siempre yo -Solamente para tres- me dijo -Ya veré si me da la gana que comas después tú solo-. Fue ron las únicas plabras que me dirigió en todo el día. -¡Pues muy bien!- pensé yo. -Me da igual, ¡mejor para mí!- y me volví a mi cuarto. Pero en el fondo no me daba igual porque a los cinco minutos ya estaba llorando, aunque se me pasó rápido. Después al final sí que me dejó comer. Por la tarde no aguanté en casa mucho y salí a despejarme porque encerrado en la habitación me iba a dar algo: en entre todo esto, lo de por la mañana y lo de la comida, la mierda del análisis, un puto mensaje de móvil y alguna que otra cosa más que vengo arrastrando hace varios días, pues me estaba subiendo por las paredes, y por la noche lo cierto es que no fue mucho mejor: estuve hablando un rato con mi amigo Javier pero la verdades que no tenía un buen día: estaba completamente desanimado y me acosté frustrado, desilusionado y con la sensación de sentirme un completo estúpido por preocuparme por cosas que en realidad no merecen la pena cuando yo tengo tanto encima.
Y hoy casi parecido porque me he levanto como me acosté, pero bueno, llevo toda la mañana escuchando Franz Ferdinand para intenta animarme y ahora a las cinco tengo que recoger los análisis y llevárselos al médico a ver qué me comenta, aunque lo cierto es que me he propuesto pensar en ese asunto lo menos posible, porque estando como estoy estos días, ya lo que me faltaba...
Me encanta esta canción. La habré escuchado como cinco o seis veces hoy y lo cierto es que estos días es así como sueno yo:



.
Send him away
I can’t seem
to feel the envy,
I should fell,
or maybe,
I don’t need
the sour side
of love,
of love
I don’t care his breath is in your hair,
I don’t care his skin is still between,
the still-warm fold of your sheets,
send him away.
I don’t need
to claim or own you,
or maybe
I would like to,
but I need
whatever side
of love
is there.
I don’t care his breath is in your hair,
I don’t care his skin is still between,
The still-warm fold of your sheets,
from the fold of your sheets,
send him away,
send him away,
send him away,
send him away,
send him away.
Oh, can’t you let me stay tonight?
oh, can’t you let me stay tonight,?
oh, can’t you let me stay tonight?
oh, can’t you let me stay tonight?
oh, can’t you let me stay tonight...
.Can't you let me stay tonight???

16 Cesaricidas han dicho:

Ald0rad0 dijo...

Meh, no les hagas caso. Me ha tocado tener cerca (no necesariamente en casa, pero sí en la escuela) a personas que me quieren destrozar, y lo mejor es no mostrar emoción alguna. Será tu padre, pero no tiene por qué arruinarte la felicidad posvacacional.

saludos!

Fido dijo...

Nen, me dejas muerto. El resto por mail.
Besotes.

Winnie0 dijo...

Hola ¡Wapo!: vayamos por partes (que dicen que dijo Jack el destripador)..jaja ésto te ha tenido que hacer sonreir al menos un 1%.
A ver. Lo primero aunque tú creas que no...es que tus análisis estén bien...porque lo más importante aquí es la salud lo diga tu padre o lo diga winnie o lo diga Rita la Cantaora...(ahora deberías haber sonreido al menos un 4%).
¿Sabes una cosa que yo pienso desde hace mucho?...Hay gente en nuestra vida que no la elegimos...es el caso de padres. hermanos...nosotros elegimos a los amigos, a la pareja...pero fíjate bien ...aún eligiéndola...a veces la cagamos...y eso tiene un relativo arreglo.
Pero a la familia amigo, a los padres, uno no los elige...y a veces debemos acorazar nuestro corazón porque desde luego no aciertan con nosotros....
No puedo más que mandarte un beso...decirte esa tontería de que la blogosfera con alguien como tú dentro con tus pensamientos y tus sentimientos a mi me gusta más y que...los que te dieron la vida...no siempre aciertan...pero...HAY QUE SEGUIR VIVIENDO. ¿vale?
Ah...mañana yo si fuera tú leería mi blog....a lo mejor provoco tu sonrisa especialmente....Un beso Bruto

Reikjavik dijo...

Bueno, ya sabes lo que pienso de tu padre y de su forma de comportarse contigo, no entiendo como alguien puede tratar tan mal a alguien que vale tanto pero bueno, lo importante es que te queremos mucha gente y no estás solo.

Y sobre los análisis no te preocupes, seguro que estás muy bien.

Besos.

alex dijo...

Pero bueno, tu padre de que va, se le va la olla o que? Pero como puede haber gente así? Me vas a perdonar por lo que te diga, pero vamos, un buen par de ostia si que se merece ese hombre. Pero quien se cree para hacer sentir así a alguien, mucho menos a su propio hijo. Yo alucino con este tipo de personas, de verdad que te dan ganas de mandarles a tomar por culo.

Niño, tu pasa e intenta que no te afecte. Métete en tu mundo y no le hagas mucho caso. Ufff, que fácil es decir esto, y que complicado que es, ¿verdad? Mucho ánimo, e intentan pensar en otras cosas cielo.

Y por los exámenes médicos, no te apures, ya verás como todo sale bien.

Un besazo cielo,

Stultifer dijo...

Cada uno sabe cómo llevar su vida y su existencia para tenerla lo más aliviada posible. Los resultados de esos análisis serán los que tienen que ser. Si estás bien, genial, si estás mal, tendrás que cuidarte más. Ese positivismo altruista sobra en muchas ocasiones. Los toros, por los cuernos.

Victor dijo...

Te envío un fuerte abrazo virtual. ¡Ánimo!

El domingo visitaré el Museo del Prado y me acordaré de tí.

Nils dijo...

yo sigo sin entender cómo no te rebelas contra esas mierdas que te dicen. ¿en serio te dice que no vas a comer y que pongas los platos encima y te callas? no, no lo entiendo.

hm dijo...

Upsss... el domingo estuve a nada de mandarte un mensaje de coña metiéndome contigo por que no nos vimos el sábado al final... menos mal que soy flojo hasta para eso :S.

Bueno, espero que lo pasases bien el sábado al menos el rato que estuviste. ;)

Casta dijo...

Que han dicho los análisis???

Aishhh! Y no podrías irte a vivir con alguna hermana tuya?

Sufur dijo...

Cada vez que te leo hablar sobre tu padre, me quedo aterrado. Siempre me he quejado del mío, y de hecho en cuanto cumplí los dieciocho puse tierra de por medio, pero por lo que cuentas parece Gandhi al lado del tuyo. Sé que es fácil opinar desde la barrera, pero yo en tu caso consideraría muy seriamente irme de casa: ese hombre te está haciendo daño.

Un fuerte abrazo

Angel dijo...

Lo importante es que disfrutaras en Madrid. Del resto, ni comentarte nada para no refrescarte los malos momentos.
Brutus! ¿ése que está tumbado eres tú? jajajaaj!!!
¡Vaya! Si yo llego a saber que estabas en Madrid... te hubiera buscado desesperadamente... jajajaj! ¡Uno sentado en el Capitol pasando calor viendo pasar esas maravillas!
¿Cómo puede haber gente tan físicamente guapa?... ¡Tremendo!
Y... ahora resulta que ¡también desfilaba nuestro Brutus!...
diossssssssssssssssssss!!!

Besos!

Winnie0 dijo...

ey...ey tú ...!!! si el chico wapeton y un poquillo depre...ey!!! soy Winnie...que me tienes que leer en mi blooooog...Besos....besitos...y besotes...

POLIDORI dijo...

Por estas cosas de la vida he venido a toparme con tu blog. Siento lo que nos cuentas y espero que la salud esté bien.

Se muy bien por lo que estás pasando, he pasado por algo parecido varias veces en diferentes etapas de mi vida.

Si tienes un momento y te apetece, he escrito algo donde el estado de ánimo que describes tiene algo que ver:


El primer post que colgué:

http://john-polidori.blogspot.com/2009/06/ya-no-estaba-seguro-si-lo-oyo-realmente.html

y este:

http://john-polidori.blogspot.com/2009/07/no-rece-mas-por-mi.html




John W.

Bruto dijo...

Ald0rad0, descuida, la mayor parte del tiempo todo eso me resbala, lo que pasa es que cuando estoy cansado por algo o saturado emocionalmente sí que me afectan esas cosas, pero no son las más de las veces.

Fido, ¡GRACIAS! y RESUCITA!!!! Hablamos

Winnie, si tuviera que dar un céntimo por cada sonrisa que tú me arrancas, me faltarian en un millón de euros...
En los análisis no pienso mucho, ayer me dijeron que hay un par de cosas un poco disparadas pero nada alarmante, aunque lo tiene que juzgar el especialista mejor cuando me vea en un par de semanas, hasta entonces me he propuesto no intranquilizarme por el asunto, sería una tontería...
¿Sabes? lo mejor que se me da en este mundo es acorazarme por dentro, acorazar mi alma, mi corazón contra todo lo que lleva años llegándome de fuera, he hablado mucho de eso en el blog, sobre todo al principio. Lo que pasa es que eso agota mucho y a veces estoy tan cansado que bajo la guardia y me descuido y cosas que no deberían, pues penetran la coraza, pero se me pasa rápido.
Infinitas gracias por tus palabaras, Winnie, eres una lectora y comentarista como pocas, ojalá todo el mundo tuviera la suerte de encontrar en su blog palabras como las que tú me dedicas a diario.
Y sabes que, aunque no haga mucho ruido, hace tiempo que te leo a diario.

Reikjavik, ¡gracias por tus palabras! Podrán ser mil las veces que me digas lo mismo y mil veces dibujarás una sonrisa en mi rostro.

alex, sólo me afectan estas cosas cuando estoy cansado o cuando tengo mucho encima, normalmente estoy lo suficientemente bien y fuerte como para que nada de todo ello me cause ningún mal, pero es que estos días me ha pillado todo muy a desmano. Por lo que a las pruebas médicas se refiere, la verdad es que no dejo que sea algo que me quite el sueño, al menos por el momento.

Stultifer, ¿corremos un encierro?

Victor, recibo tu abrazo, que te agradezco de todo corazón y te mando otro muy fuerte ¡Disfruta el domingo en el museo!

Nils, hay cosas que no tienen que entenderse, algunas ni siquiera pueden entenderse, simplemente son como son.

hm, te debo una, dos, mil disculpas. El sábado al final todo fue muy complicado, en cuanto me quiete de encima todo lo que tengo llamo.

Casta, lo de los análisis va para largo. Y lo de mi hermana es bastante inviable, ya he explorado esa opción.

Sufur, llevo considerando muy seriamente irme de casa desde el mismo día en que hace año y medio tuve que volver, creo que esa esperanza es una de las cosas que más fuerza me da para levantarme cada día.

Angel, el rato que estuve en Madrid lo pasé, sin duda, de maravilla, aunque más que por el desfile y el ambiente, por la compañía de mis amigos.

Polidori, gracias por tus palabras y por tu preocupación, de salud, de momento, y hasta que el médico o un papel digan lo contrario, estoy perfectamente.
Gracias por el enlace y por haber querido que conozca lo que has escrito.

KatoD dijo...

Hola, perdona la intromisión. No sé cómo he llegado hasta aquí, pero he estado leyendo un poco lo que has escrito y me recuerda tanto a la situación que yo estoy viviendo en casa... Es como si lo hubiera escrito yo.

Se pasa mal, y no sé qué hago yo intentando dar consejos cuando estoy igual o peor que tú... Pero ánimo y paciencia. Sobre todo paciencia.

Un saludo, y felicidades por tu blog.